Un poco sobre mí...


 

¡Hola!

Soy Valentina García, pero aquí en España se me conoce más como “la mexicana”. Mi crianza fue algo distinta a lo habitual, especialmente a la de un “español tradicional”. Esto lo digo porque, en general, los españoles son tan felices en su país y están tan enamorados de su cultura, que rara vez sienten la inquietud de mudarse fuera. Sinceramente, no los culpo ni juzgo, ya que yo tampoco quiero mudarme ahora que conozco dicho país y cultura, y he podido gozar y disfrutar de ella. Sin embargo, esto no siempre fue así.   


Imagen tomada de
 https://www.mexicodesconocido.com.mx/cultura-de-mexico.html 

Nací en la Ciudad de México, una metrópolis algo caótica pero llena de vida e historias. Ahí viví y crecí hasta los siete años, rodeada de mi familia, una gastronomía irresistible y una cultura única. Todos los domingos teníamos comida familiar con mis 10 primos, hacía gimnasia artística, y mis vecinas eran mis mejores amigas, prácticamente me la vivía en su casa. No obstante, esto cambió cuando mis padres me dieron la noticia de que nos mudabamos. 


Entre los 7 y 15 años viví en Estados Unidos, concretamente California. Mi vida cambió drásticamente en un verano. Pase de la comodidad de mi país y mi familia, a un lugar en el que ni hablábamos el mismo idioma, y mucho menos compartiamos cultura o  formas de ser y relacionarse. Con 7 años me encontraba en un mundo completamente ajeno y desconocido, pero no tardé en cambiar eso. El primer año sin duda fue el más complicado, no solo tenía que adaptarme a las novedades de este sistema educativo e integrarme en la cultura, sino que también tenía que conseguir comunicarme con mis compañeros y profesoras. Con mucho esfuerzo y dedicación, en cuestión de meses era prácticamente bilingüe y me sentía una más. Mi hermano y yo conseguimos dominar el inglés a tal punto que mis padres nos prohibieron hablarlo en casa para que no se nos olvidara el español.


Imagen tomada de 
https://www.frommers.com/destinations/san-francisco/
    

Cuando entré en secundaria, mi vida ya era completamente distinta a la que tenía en México; prefería hablar en inglés, mis mejores amigas eran gemelas, me encantaba la comida asiática y ahora jugaba fútbol. Durante estos años mis padres nos insistían mucho en hacer proyectos escolares sobre la cultura mexicana, además de seguir leyendo y escribiendo en español. Mi hermano y yo considerábamos que esto no era tan importante ya que pretendíamos graduarnos y tener nuestro futuro dentro de Estados Unidos. No obstante, nos arrepentimos rápidamente cuando pocos años después nos encontrábamos en clase de Lengua en Madrid sin saber las reglas de acentuación o gramática más básicas.


Este verano marcará 4 años que llevamos viviendo en Madrid, y sería una mentirosa si negara que ha sido mi lugar favorito para vivir. España me ha abierto las puertas a un mundo de autonomía y libertad. En México no podía ni cruzar la calle sola, en EEUU solo podía andar en bici dentro de la urbanización, y ahora veo a niños de 10 años solos en el metro yendo a ver a sus amigos. El poder caminar sola por la calle a cualquier hora del día y sentirme segura no tiene comparación. Es verdad que extrañamos las playas de México y la familia, al igual que la diversidad gastronómica de EEUU y nuestra familia construida, pero acá hemos encontrado nuestras joyitas. Por su parte, la transición de sistemas educativos fue muy complicada, pero una vez más era cuestión de esfuerzo y dedicación. Contaba con el apoyo de todos los profesores, quienes facilitaron este proceso, al igual que el de mis compañeros que ayudaban en lo que podían. Así, en menos de un año pude adaptarme a este nuevo ritmo y cumplir con las expectativas académicas. En la graduación ya no podías distinguir quienes eran los que llevaban toda la vida en el colegio de los que se incorporaron en los últimos años como yo. Poco a poco aprendí a amar esta nueva cultura y verdaderamente entender porque los españoles nunca quieren abandonarla. 



Imagen tomada de
 https://www.cataloniahotels.com/es/guia-de-viajes/que-ver-en-madrid-15-lugares-imprescindibles


Ahora, estoy estudiando mi primer año del doble grado de educación primaria y pedagogía en la Universidad Complutense. Esto en verdad es un sueño hecho realidad debido a que desde los 6 años jugaba a hacer de profesora con mis peluches todas las tardes. Tenía una pizarra y mucha paciencia, ya que hacía múltiples copias de un mismo ejercicio, una para cada peluche, y procedía a rellenarlas todas y corregirlas. Pensarías que después de unos días me cansaría de este juego, pero nunca llegó ese día. De hecho, con el paso del tiempo cada vez me apasionaba más este rol, de manera que lo que inició siendo un juego se convirtió en mi vocación.   


Desde los 13 años me convertí en la cuidadora de confianza de las amigas de mi mamá. En los fines de semana me quedaba la noche cuidando a los niños, en verano los padres me pedían venir durante el día y organizaba actividades estilo campamento de verano, y en las quedadas familiares siempre me encontraba con los más pequeños. Nunca se trató de la recompensa, sino que yo cuidaba y entretenía a los niños meramente por gusto. Los padres de estos siempre me decían que este era mi llamado, y yo también me lo creía y sigo creyéndolo.


Ahora ya sabes quien soy, y en las siguientes entradas te daré una idea de quien aspiró ser.



Comentarios

  1. Me ha gustado mucho cómo has plasmado en 3 párrafos todos los cambios que has vivido en tus 18 años. Estoy deseando leer en quién te quieres convertir 💞

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  2. Me parece muy interesante como has planteado tu presentación del blog. Me siento identificada con muchas cosas que dices y estoy deseando leer tus artículos.

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  3. Valentina, te prometo que tu vida me parece fascinante, te veo ahora, amable, alegre y bondadosa, y sé que has dejado una huella en cada país que has pisado. Madrid atrapa, te entiendo mucho, y lo que dejamos atrás formará parte siempre de nosotros. Que ganas de leerte más, y que gran vida has vivido, me alegro muchísimo por ello.

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